miércoles, 18 de febrero de 2009

SÍNDROME POST VACACIONAL

De acuerdo a un estudio realizado por el Instituto Superior de Estudios Psicológicos de España, el 35% de los trabajadores padece del síndrome post vacacional. El doctor Roberto Ré, director de la Red Sanar, explica cuales son sus síntomas, sus causas, sus consecuencia y presenta una serie de consejos para lograr superarlo.

El síndrome post vacacional es la incapacidad desadaptativa de retornar al trabajo, eficientemente, tras la finalización de las vacaciones. Esta inadaptación conlleva una serie de síntomas en forma de desequilibrios físicos-biológicos-psíquicos que generan reacciones-respuestas, que suelen finalizar al cabo de algunas semanas en casos extremos pero habitualmente lo hacen en muy pocos días, manifestó el médico psiquiatra Roberto Ré.
Según el estudio realizado por el Instituto español este síndrome afecta por igual a hombres que a mujeres menores a 45 años. Otro encuesta publicada por la empresa de trabajo temporal Alta Gestión de Madrid, reveló que el 71%, de sus 43000 empleados, reconocía haber tenido dificultades para reincorporarse al trabajo tras el periodo vacacional, incluso el 41% declaró sentirse deprimidos en esa época del año.
El doctor Ré explica que se puede detectar a través de un conjunto de síntomas, los cuales reflejan un decaimiento del estado de ánimo, como reacción-respuesta seguida de rechazo al trabajo tras un período, más o menos, prolongado de vacaciones. Estos síntomas pueden ser: decaimiento en general, depresión, desmotivación, irritabilidad, falta de fuerzas, tristeza, apatía, ansiedad, insomnio o hipersomnia, dolores musculares, tensión, nauseas, palpitaciones, taquicardias, sensación de ahogo, problemas digestivos, entre otros. Aclaró, además, que si bien son varios los síntomas que rodean a este síndrome, la presencia de cuatro o más de ellos, posteriores a un periodo vacacional, nos pueden indicar su presencia.
Por otro lado, este síndrome siempre viene acompañado con trastornos en el dormir, especialmente desadaptación en los horarios del sueño, no obstante el hecho de tener solo insomnio no debe ser tomado como revelador de su presencia, por lo que se deberá consultar siempre con un especialista.
En cuanto a los motivos que provocan este trastorno, el directo de la Red Sanar, señala el desajuste cronobiológico como la principal causa. Tenemos un reloj biológico interno y este regula los ciclos de sueño-vigilia, que deben acoplarse ordenadamente al ciclo externo de luz y oscuridad del medio ambiente. La adaptación es favorecida por el hecho de levantarse relativamente temprano encontrándose con la luz matinal ayuda, significativamente, al ordenamiento del sistema cronobiologico circadiano. El abandono del régimen de luz matinal provocará un quebrantamiento del ritmo diario y de los ciclos, con significativo cambio en las comidas y también en nuestra actividad social relacional. La situación se empeora cuando se produce el inicio del sueño en horas postergadas de la noche.
El regreso abrupto a un entorno de demandas, horarios y exigencias laborales sin adaptación previa con cambios bruscos en nuestros hábitos de las últimas semanas puede inducirnos a ser víctimas del síndrome postvacacional. Este no afecta de forma igual a todas las personas, porque debemos tener en cuenta que además de la variable de entorno, existe otra variable más importante aún: la percepción subjetiva, la vivencia de nuestra vuelta al trabajo, y dicha vivencia puede ser positiva o negativa.
El síndrome de por si no precisa tratamiento si el ajuste se logra en dos semanas, si persiste el doctor recomienda un tratamiento, porque puede ser el detonante, en personas vulnerables, de un trastorno subyacente, como un trastorno mixto de ansiedad, un trastorno depresivo o un trastorno adaptativo. La desadaptación cronobiologica también puede ser motivo de futuros trastornos del dormir. De esta forma habría que evaluar cada caso en particular y sobre todo si el síndrome no desaparece, y continúan prevaleciendo en el tiempo deberá buscarse algún tipo de estrategia específica.
¿Qué pasa con los niños y la vuelta al colegio?

De acuerdo a un estudio realizado por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SemFYC), el síndrome afecta al 8% de los niños y se ven más afectados los hijos de padres que lo sufren. Los principales síntomas que indican la presencia del síndrome en el niño son: tristeza, apatía, decaimiento, falta de concentración, ansiedad e irritabilidad. Si el cuadro avanza, los niños pueden sentir síntomas físicos, tales como, cefaleas, trastornos digestivos con dolor e insomnio. El doctor Ré explica que la vuelta abrupta a la escuela sin adaptación a los horarios escolares pueden ser causas de agravamiento de estos síntomas con pérdida de desmotivación en el aula y pérdidas de rendimiento. Para prevenir estos problemas el especialista aconseja que los padres ayuden a sus hijos a recuperar la rutina escolar, por lo menos una semana antes de empezar el colegio. Detalla algunas recomendaciones para que el niño vuelva a la escuela sin problemas:
1. Establecer nuevos horarios para dormir y despertar. Poco a poco, ir ajustando el horario de las vacaciones con los de la época de colegio. Eso ayudará al niño a que no acuda el primer día de colegio cansado. Evitará que esté irritado y malhumorado.
2. Determinar un horario, todos los días, para que los niños revisen lo que fue estudiado en el curso anterior.
3. Conviene que den una ojeada en las tablas de multiplicar, en algún tema de Lengua, de Conocimiento del Medio, de Ingles, para evitar alguna inseguridad que pueda sentir al iniciar un nuevo curso.
4. No dejar todo para la última hora. Ni la compra de los libros, ni del material escolar que aún falta, de la mochila, estuche, del uniforme o ropa casual. Los niños podrán participar en tareas como forrar los libros, poner su nombre en los libros, limpiar los zapatos, etc. Eso evitará la ansiedad y la preocupación de los niños.
5. Sería interesante que el niño entrara en contacto con sus mejores amigos del colegio e intentara encontrarse personalmente con ellos para jugar, y así romper un poco el hielo del reencuentro.
6. No se debe dar tanta importancia cuando el niño se queja de que tiene que volver al colegio. ¿A quién no le gustaría estar siempre de vacaciones? Por esta razón, no le haga tanto caso, y busca adoptar una actitud positiva en cuanto al colegio, para él. Ya verás que cuando lo recojas en el colegio el primer día, él volverá encantado y contento, y lleno de novedades para contarte.

Consejos para evitar padecerlo:

1. El tiempo que estamos de vacaciones también es otro elemento que influye notablemente. De ahí que dividir el periodo de vacaciones a lo largo del año es una forma de evitar este síndrome.
2. Otra forma es no variar significativamente los horarios de sueño-vigilia durante las vacaciones.
3. Una vez que el fin de las vacaciones está próximo, no dejar todo para última hora, sino regresar tres o cuatro días antes e ir adaptando nuestro ritmo al habitual.
4. Ya en nuestro puesto de trabajo, comenzar de manera gradual, siendo conscientes de que nuestro rendimiento irá creciendo en un par de días.
5. Nos debemos integrar en la actividad profesional cuanto antes y si podemos, nos apoyaremos con una buena dosis de comunicación con nuestros colegas.
6. La coincidencia de que el primer día sea lunes puede agravar esta situación. Nuestro consejo es hacer la vuelta en un día diferente de la semana, así reduciremos el impacto psicológico de vuelta al trabajo.
7. Retomar la vuelta al trabajo con una actitud positiva, con visión de reencuentro con la normalidad y nuestra tarea, será nuestra meta en los primeros días sin tratar de alargar este proceso inútilmente.
Consejos para lograr superarlos:

1. Para superar con éxito la vuelta al trabajo hay muchos aspectos a considerar, entre ellos la alimentación puede ayudarnos a regresar a la rutina laboral sin sentir los molestos síntomas.
2. Lo principal es tener organización con las comidas, sin saltarse ninguna de ellas ni pasar largas horas sin comer, pues esto suma más desequilibrios a nuestro cuerpo de los que ya está intentando afrontar.
3. Es fundamental incluir las 5 raciones de frutas y verduras al día, ya que las vitaminas y minerales que éstos aportan nos ayudarán a sentirnos con mayor vitalidad y así, se reducirá el mal estado de ánimo.
4. Además, no podemos olvidar los alimentos que pueden dar a nuestros días un toque de felicidad, como son aquellos que contienen triptófano o serotonina, y que por esta razón, influyen en nuestro estado de ánimo y generan sensación de bienestar.
5. Es recomendable ingerir una dosis de felicidad mediante los frutos secos, plátano, setas, huevos, leche y productos cárnicos.
6. Es desaconsejable el consumo de excitantes dietarios tales como el café, las bebidas estimulantes, el alcohol y el tabaco, porque éstas sustancias pueden causar nerviosismo y provocar más irritabilidad, como así también, pueden acentuar el insomnio ocasionando más fatiga y cansancio.
7. Por lo tanto, una dieta equilibrada que incluya el alimento antes dicho puede ser una eficaz arma para enfrentar el síndrome postvacacional, minimizando sus síntomas y superándolo con éxito.
8. No puede dejar de decir que junto a la alimentación, es fundamental la realización de ejercicios físicos.
9. Aliviar el distrés y relajar tensiones.
10. Disfrutar de cada momento.

ESPACIO PSICOEDUCATIVO PARA DESARROLLAR EMOCIONES INTELIGENTES

A partir del 18 de febrero se encuentra abierta la inscripción al Taller Psicoeducativo de las Emociones, coordinado por el equipo del doctor Roberto Ré. Este nuevo espacio trabajará las emociones para lograr revertir los modelos o patrones mentales viciados, a través de la terapia cognitiva comportamental, en una dinámica grupal.

El espacio será coordinado por la licenciada Eva Duah, quien pertenece al equipo del doctor Roberto Re. Trabajará con la participación de cada uno de los miembros del grupo, a partir de la escucha y la mutua ayuda. La actividad es arancelada a precios comunitarios, se llevará a cabo a partir del 25 de febrero, todos los miércoles, de 17.30 a 19 horas, en Hortiguera 114 3ro. A, Capital Federal.
El cupo es limitado, razón por la cual es necesario inscribirse previamente vía mail a:
evamdu@gmail.com.

Información sobre la licenciada Eva Duah: Es licenciada en Relaciones Públicas, desde el año 2006 es coordinadora del taller de restructuración cognitiva y de los talleres para la formación de voluntarios de la Red Sanar.
INFORMES E INSCRIPCIÓN:
Red Sanar – Lic. Eva Duha
E-mail:
evamdu@gmail.com.
Web:
www.redsanar.org

viernes, 13 de febrero de 2009

LA RED SANAR SE SUMA A LA CAMPAÑA SOLIDARIA POR TARTAGAL ORGANIZADA POR LA RED SOLIDARIA

La Red Sanar convoca a todos sus voluntarios y adeptos a colaborar con los damnificados por el alud en la ciudad de Tartagal. Hasta el domingo 15 de febrero, a las 20 horas, en las sedes de Vicente López de la Red Sanar y la Red Solidaria, ubicadas en la Parroquia Santo Tomás Moro (Urquiza 1460, a pocos metros de la avenida Maipú) se recibirán donaciones de alimentos no perecederos, leche, en polvo o larga vida, medicamentos, pañales, calzados, colchones, vestimenta y ropa de cama.


martes, 10 de febrero de 2009

ACOMPAÑAMIENTO TERAPÉUTICO EN SALUD MENTAL.


El doctor Roberto Ré, médico psiquiatra, director y fundador de la Red Sanar presenta una herramienta fundamental para llevar adelante estrategias, propiciar encuentros educativos que articulen saberes y comuniquen a las personas en clave holística. Neurociencias, conducta y psicoeducación se ponen al servicio del hombre para prevenir, promover y asistir en salud.

La alfabetización de las emociones y sus estrategias, para afrontar las crisis complejas del mundo actual, debe ser una prioridad y un problema de la comunidad para resolver entre todos. Hoy más que nunca, es imprescindible concebir una mentalidad educativa, a fin de poder vivir una vida civilizada y saludable en cada una de nuestras dimensiones. Es por ello que la Red Sanar de la Argentina y la Red Samaritanus de Chile han elaborado este manual, dirigido a los profesionales de la salud y psicoterapeutas, docentes, alumnos, padres, agentes pastorales y voluntarios, acompañantes espirituales, pacientes y público en general.


El libro se estructura en siete capítulos:


CAPÍTULO 1: Antropología. Expone qué es el hombre, qué es la salud y la prevención integral. Analiza la ansiedad y la depresión. Presenta doce interdisciplinas sobre las cuales se puede trabajar desde la asistencia y el acompañamiento.


CAPÍTULO 2: Educación y Psicoeducación. Define qué es educación y la resiliencia. Despliega el término de psicoeducación desde su concepto y antecedentes. Detalla las doce interdisciplinas integradas para abordar la salud: psicoeducación, relajación, reestructuración cognitiva comportamental, psicoterapia, afrontar, medicación, normalización del sueño, estilos de vida, alimentación, sentido vital, espiritualidad, abordaje desde las ciencias humanas.


CAPÍTULO 3: Relajación. Técnicas y conceptos de relajación.


CAPÍTULO 4: Conocimiento, reestructuración y terapia cognitiva. Habla de los tipos de conocimiento, del hombre como ser cognoscente múltiple. Indica que desde la mente la persona puede reestructurar su pensamiento y educar las distorsiones para poder cambiar.


CAPÍTULO 5: Asertividad y resolución de conflictos. Cómo se entrena la asertividad. Expone cuáles son los tipos de comportamiento y los estilos de respuesta de las personas. Qué es la inteligencia emocional y la autoestima. Ejercicios para superar y resolver conflictos personales y resolver problemas.


CAPÍTULO 6: Herramientas del acompañante-voluntario. Cómo se aprende la empatía y la escucha activa. Aspectos principales del voluntario, de la formación de un grupo o equipo y roles que se relacionan con el concepto de liderazgo.


CAPÍTULO 7: Diagnóstico, tratamiento y redes. Identificar una dolencia para tratarla correctamente. Se mencionan las dinámicas propias del acompañante durante el proceso terapéutico: entrevista inicial, tratamiento, rehabilitación inicial y consolidación. Testimonios y contactos.


miércoles, 21 de enero de 2009

NOVEDAD EDITORIAL: NUESTRA VIDA EMOCIONAL. UNA MIRADA POSITIVA.

El doctor Roberto Ré, médico psiquiatra, director y fundador de la Red Sanar junto con María Guadalupe Buttera, Op. en psicólogía social y coordinadora general de la filial santafesina de la red presentan Nuestra vida emocional. Una mirada positiva, editado por editorial San Pablo. Un libro que le permitirá al lector conocerse a sí mismos, alcanzar un equilibrio emocional – afectivo, fortalecer su espíritu y asumir la vida cotidiana con lucidez, alegría y esperanza, en clave de salud mental.

En la vida del hombre, hay luchas y vicisitudes, cambios y logros entrelazados con emociones y sentimientos, y estos necesitan ser reconocidos para el crecimiento y la maduración total de la persona. El director de la Red Sanar, la ong más grande en nuestro país en asistencia gratuita en salud mental y María Guadalupe Buttera, no solo introducen al lector en los fundamentos teóricos de las emociones, sino que a través del relato de situaciones imaginativas, el lector se enfrenta a realidades psicológicas cotidianas, que le permite realizar un aprendizaje significativo y vivenciar los criterios para realizar los cambios necesarios.
El libro se estructura en función a tres ejes. Comienza presentando los fundamentos de la dimensión emocional – afectiva del hombre, el cual es el motor de su existencia. Luego, reflexiona sobre la necesidad de conocer nuestras emociones, ya que a través de ellas logramos comprender nuestro mundo interior, lo cual facilitará el desarrollo de actitudes positivas, creativas y constructivas. No solo debemos conocerlas, sino además, educarlas para vivir saludablemente. La ausencia de educación de nuestras emociones resulta ser un factor de intenso sufrimiento, especialmente en las crisis vitales y existenciales, poniendo en riesgo el equilibrio de nuestra salud. El tercer eje de la obra es la maduración emocional, que se alcanza, a través del aprendizaje de nuestras fortalezas, de la aceptación de nuestras limitaciones y por el trabajo sobre sí para crecer y ser cada día mejor persona.
Los autores no solo dejan un aporte teórico, si no que ellos mismos han madurado los criterios expuestos a partir de su experiencia personal. La relajación, la meditación, el contacto interno los ha llevado a la certeza clara que es posible descender a las profundidades del ser y salir fortalecidos y evolucionados.


Información sobre los autores:


Roberto Ré, Es médico especialista en Psiquiatría, posee un master en Neuropsicofarmacología Clínica, es miembro fundador de la Asociación Argentina de los Trastornos de Ansiedad (A.A.T.A), es fundador del teléfono para la esperanza (asistencia al suicida) y director de la RED SANAR (
www.redsanar.org): grupos con orientación humanista y cristiana en el marco de la pastoral de la salud. Además, es docente en la Universidad de Buenos Aires, en la Universidad Católica de Salta y la Universidad del Salvador.

María Guadalupe Buttera, es psicoeducadora. Se desempeña en el área de Prevención y Promoción de la Salud Mental. Op. en Psicología Social. Especialistas en Crecimiento y Desarrollo Personal, a través del trabajo de los vínculos humanos. Técnica en procesos de comunicación y trabajo grupal. Coordinadora de talleres de reflexión. Autora de numerosos artículos publicados en diarios y revistas.

NOVEDAD EDITORIAL: MADURANDO NUESTROS APEGOS. UNA MIRADA INTEGRADORA.

El doctor Roberto Ré, médico psiquiatra, director y fundador de la Red Sanar junto con María Guadalupe Buttera, Op. en psicólogía social y coordinadora general de la filial santafesina de la red presentan Madurando nuestros apegos. Una mirada integradora, editado por la editorial San Pablo. Un libro que le aporta al lector reflexiones psicoeducativas, que le permitirán conocer su interior, aceptar su historia y soltar su pasado, para madurar y crecer de manera integral.

El director de la Red Sanar, la ong más grande en nuestro país en asistencia gratuita en salud mental y María Guadalupe Buttera, no solo introducen al lector en los fundamentos teóricos del apego, sino que a través del relato de situaciones imaginativas, el lector se enfrenta a realidades psicológicas cotidianas, que le permite realizar un aprendizaje significativo y vivenciar los criterios para realizar los cambios necesarios.
El libro se estructura en función a tres ejes. Comienza presentando los fundamentos teóricos del apego, como se manifiesta en cada una de las etapas evolutivas del hombre, expone las dos categorías de apegos: directos e indirectos. Los primeros se refieren al mundo instintivo del yo, cuya necesidad es la de recibir y tener, están relacionados con el mundo biológico-físico, emocional, mental, instintivo e irracional, se basa en tener en si y para si. En cambio los apegos indirectos se relacionan con las necesidades del ser, se vincula con la dimensión valórica, espiritual y social del hombre. La mente funciona como puente, que le permitirá a la persona trascender el tener hacia el ser, integrando ambos polos, llevándolo hacia algo superior y trascendente el desapego significativo del yo. Los autores proponen la concepción tripolar, yo, los de más y Dios, quien es el fin último de la espiritualidad humana. En el segundo eje del libro se reflexiona a cerca del crecimiento y la maduración de las emociones y el apego, para lo cual es necesario dejar soltar el pasado, cerrar viejas heridas. En el último capítulo el lector podrá aprender a trascender su mundo interior, sus apegos, transformándose en un hombre más liviano y libre de ataduras insanas. Los autores afirman que el apego perderá la batalla cuando lo miremos de frente, cara a cara, porque nuestra ceguera es lo que le da poder sobre nosotros.


INFORMACIÓN SOBRE LOS AUTORES:


Roberto Ré, Es médico especialista en Psiquiatría, posee un master en Neuropsicofarmacología Clínica, es miembro fundador de la Asociación Argentina de los Trastornos de Ansiedad (A.A.T.A), es fundador del teléfono para la esperanza (asistencia al suicida) y director de la RED SANAR (
www.redsanar.org): grupos con orientación humanista y cristiana en el marco de la pastoral de la salud. Además, es docente en la Universidad de Buenos Aires, en la Universidad Católica de Salta y la Universidad del Salvador.

María Guadalupe Buttera, es psicoeducadora. Se desempeña en el área de Prevención y Promoción de la Salud Mental. Op. en Psicología Social. Especialistas en Crecimiento y Desarrollo Personal, a través del trabajo de los vínculos humanos. Técnica en procesos de comunicación y trabajo grupal. Coordinadora de talleres de reflexión. Autora de numerosos artículos publicados en diarios y revistas.

martes, 20 de enero de 2009

FOBIA A LAS VACACIONES

Si bien para muchos el periodo vacacional es un momento para desconectarse de la rutina y del estrés, para otras es sinónimo de angustia, depresión, distrés y toda clase de síntomas asociados, afirmó el doctor Roberto Ré, médico psiquiatra y director de la Red Sanar, quien presenta un informe sobre la fobia al ocio, lo cual es necesario controlar para poder disfrutar de las vacaciones, relajarse y volver a la rutina con mayor ímpetu.


El período de descanso es vital, es tan necesario como respirar, para reponer energías gastadas, replantear el presente y el futuro, y si no sabemos detenernos a tiempo, y utilizar este espacio, el propio cuerpo será el encargado de poner el límite, a través de dolencias físicas o hasta podemos contraer enfermedades por no aprender a disfrutar de los momentos de ocio.

Las vacaciones son el momento ideal para encontrarse con uno mismo, con sus afectos, es el día sin tiempo, donde el vínculo humano – humano, que se crea en este período, suele ser diferente al resto del año, nos relacionamos de otra forma con el mundo, “oxigenamos” nuestros tejidos, serenamos nuestra mente, reducimos nuestra adrenalina y neuromodulamos mejor nuestras emociones.

Para algunas personas el cambio brusco que significa pasar del trabajo intenso a la inactividad le provoca alto nivel de expectativa y en algunas un miedo irracional, que le genera una angustia que no puede controlar, sana y exitosamente, con un especial rechazo, y en otros evitación, este último denominado fobia, en este particular caso fobia al ocio, entendido como “aversión a la cesación del trabajo o inacción”, especialmente en personas trabajolicas.[1]

Estas personas suelen tener un sistema de creencias vinculado a un pensamiento cotidiano de que quien descansa es “haragán, vago, dejado, indolente, cómodo” y detrás de estas creencias suele anidar la desvalorización, que sugiere esta representación mental negativa de los términos descanso, vacaciones, ocio.
Quiero proponer la redefinición positiva del ocio entendiéndolo como un “momento de diversión, ocupación reposada, ingenio, libertad, creatividad y reflexión serena”, en este marco el ocio es fuente de vida y es necesario para aprender a gozar de ella.

El trabajo dignifica al hombre, pero la ausencia de ingenio, reposo o la falta de creatividad, como así también la ausencia de momentos libres, deshumaniza y merma nuestra condición de persona y, sin darnos cuenta, por preocuparnos excesivamente por el trabajo no nos damos la oportunidad de desarrollar el ocio que puede ser altamente creativo. Esto puede deberse en muchos casos al miedo a cambiar, a aceptar nuevas formas de pensar, a aprender e incorporar nuevas estrategias.

Así como esta comprobado que el juego les permite a los niños descubrir el mundo, relacionarse, asumir nuevos roles, expresar emociones y sentimientos y desarrollar su creatividad. El juego saludable y la recreación aumentan la creatividad a los adultos, pero es importante para esto que nos animemos a quitar de nuestra mente ciertos prejuicios y saquemos diariamente el niño que llevamos dentro, haciendo de lo lúdico una experiencia de vida sana.

En síntesis, el período de vacaciones, es el tiempo de ocio por excelencia donde activamos nuestro ingenio y generamos nuevas ideas. Es una de las mejores maneras de sentirnos vivos y confrontar la vida. El poder del cambio, de la transformación, del crecimiento personal esta en nuestras propias manos, en darnos tiempo, permiso de tener ocio creativo que nos permita, replantear nuestros pensamientos, evaluar si nuestras emociones mente y mentalidad son sanas, clarificar nuestra integridad social y laboral, serenando nuestro espíritu en concordancia con altas valoraciones humanas.


[1] Su nombre original en inglés workaholic, es una persona a quien le gusta en demasia, ama y es adicta al trabajo.